Para los que no sepan, "The grudge" es una serie de peliculas de terror japonesas, de la cual hicieron un remake americano el 2004, que por acá se llamo "El grito". Es una pelicula que trata de una casa embrujada por una maldición tanto estúpida como inverosimil; resulta que los japoneses creen que cada vez que algo muy terrible o violento sucede en un lugar, éste queda "manchado" por la ira de lo que ahi sucedio, y todo el que vuelva a entrar en esa casa, será maldito tambien y debera soportar a los molestosos fantasmas de los que ahí murieron, hinchándoles las pelotas.
Como soy medio masoca, me compré la versión americana, y ya que me costó cara, me obligue a que me gustara; me tragué la idiotez ésa de que una casa queda maldita solo porque un marido se enoja y mata a su esposa e hijo (que eran tan apestosos y feos que merecian morir), y hasta me asuste un poco con la historia a pesar de ser insulsa y nada creible. Pero al encontrarme en el cable con todas las secuelas japonesas, no puedo más que hacer pública mi ofensa contra esta industria de imbecilidades orientales que, no sé porque, sigo consumiendo.
Les explicaré la razón de mi enojo:
Como dije anteriormente, la premisa es que cada persona que entra a la casa será perseguida por los espíritus de las personas que fueron asesinadas en esa casa, ergo, la madre eructante y el niño que maúlla como gato, ambos blanquecinos y con cero expresión en el rostro (no sé si por mal actores o porque el director así se los ordenó). Si has entrado a la casa maldita, los fantasmas te seguirán a cualquier lado y te mataran de la manera más estupida que encuentren; para colmo, la madre eructante es idéntica a la niñita de "el aro", con un pelo largo y seboso tapándole la cara. Hasta ahí, la cosa era medianamente aceptable.
Pero resulta que en la secuela nº vayaasaberuno, la maldicion se ha esparcido por el mundo porque las personas que entraron en la casa llevan en su aurea o que se yo, la carga de estos fantamas, y se la pueden traspasar a otros con solo conversar con ellos. Asi siendo, ahora cualquiera puede morir victima de esta madre e hijo, seguramente el par de fantasmas más mamón y quejumbroso que ha inventado el cine.
Aquí es que me pregunto yo ¿como es que una dueña de casa comun y corriente , junto a un hijo medio lentito, son capaces de generar tanto poder destructivo, más encima contra gente que no tuvo nada que ver con su muerte? Si está tan enojada ¿porque no se va a desquitar con el fantasma de su marido, en vez de andar involucrando a gente que no tiene pito que tocar en su cuento? Por lo demás, si bien el marido se extralimitó matándola, ella le estaba siendo infiel, asi que tan santa y pura no era tampoco, la señora. Pero lo que más me inquieta es que, si tomamos en cuenta el supuesto de que cada lugar en que un asesinato se comete puede engendrar una sarta de fantasmas eructantes que se creen gatos ¿no deberia el mundo (o por lo menos Japón) estar plagados de fantasmas enojados repartiendose a diestra y siniestra? Tal vez hasta podrian tirarlos a pelear unos contra otros , a ver qué fantasma gana. Porque si estos Japoneses creen que violencia intrafamiliar es una cosa exclusiva de sus peliculitas, entonces mejor ni pensar qué creencias hay detrás de Godzila y Godzuky...
Bueno, espero que mañana me repongan el TV cable..parece que estar despierto a estas horas no le hace bien al alma....
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