Tomaste mi cara entre tus manos
y al mirar tus ojos,
sentí que quería estar contigo por una eternidad.
Esa ternura fue el viento que barrió hojas secas de un otoño cuando piedras cerraban la salida a mi soledad.Hiciste florecer con caricias una hermosa primavera.
Mi cuerpo se convirtió en playa donde tu barco se hunde,
muerde la arena como un pez,
cabrillea orillas
galopa por dentro.
¡Quiero una eternidad a tu lado!
Ver volar palomas
repicar campanas.
Beber el viento del verano en la paz del crepúsculo,
cuando la luna es una hostia sin comulgar
en el cáliz azul de la tarde.
Nació un sentimiento mío
bello de angustia y felicidad
que aunque no estès
las raíces de lo que sembraste
seguirán floreciendo.
Quiero alcanzar la eternidad con este amor que crece
y nos empuja al cristal de la risa,
al silencio que late en el corazón de los pájaros.
Me sentiré pequeño a tu lado mientras tiembla mi carne
con leves aleteos de mariposas nuevas.
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